miércoles, 18 de marzo de 2015

VERÓNICA LAURA VARGAS: LA NIÑA RELOJ



Tiempo, es la palabra clave del primer libro de Verónica Laura Vargas. Pareciera también que el título tiene que ver con el tránsito de los días “El verso nace cuando muere el sol”.

Se me hace eterna esta espera
y entre el crujir de las horas
y el llanto de la media noche
(El reloj me consume)

O
Es inquietante escuchar
el sonido del reloj que no tengo,
cansa ver el mismo punto

o

tendría que escarbar sesenta soles
y veinte lunas
y comerme el tiempo


Como se verá, al contrario de muchos, para Verónica, el tiempo es demasiado largo, o sea que también, como a muchos otros, la vida es demasiado tortuosa. Así, cada minuto, es sentido como una puñalada por la poeta. Es la metáfora central y repetitiva en todo el libro.

De la misma forma y en la misma preocupación la poeta se halla en permanente otoño, un otoño que nunca pasa.

El poemario cuenta con tres partes, las primeras en verso y  termina con una serie de poemas gráficos. Aún sin la madurez suficiente en la escritura se entrevé la vena poética, con imágenes contundentes y ritmo natural.  Un poema destaca “Te Kiero”, con absoluta soltura, sincero y creíble “falto de ortografía, presentación y cordura” como ella misma dice “se embriaga de cariño.

SERGIO GARECA  
Marzo 2015

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